
La nueva doctrina del Tribunal Supremo confirma que la organización práctica del servicio es lo que determina si la comida es descanso o tiempo a disposición. La pausa solo se entiende como no retribuida cuando el trabajador puede desconectar sin restricciones. La sentencia resuelve un conflicto habitual en sectores con guardias o disponibilidad: si durante la comida el empleado sigue pendiente del teléfono o puede ser requerido, la pausa pierde su naturaleza de descanso y debe tratarse como tiempo retribuido.
La reciente Sentencia del Tribunal Supremo 808/2025, de 23 de septiembre, ha dado un paso importante en un debate clásico del derecho laboral: ¿la hora de comer es realmente tiempo de descanso o, si seguimos «enganchados» al trabajo, debe tratarse como tiempo de presencia y pagarse?
El caso nace en el sector del transporte sanitario en Cataluña pero su doctrina es aplicable a muchas actividades con guardias, localización o disponibilidad durante la jornada.
En el caso de la sentencia, el personal de ambulancias hacía jornadas de 12 horas con una pausa de 60 minutos para comer. Sobre el papel era descanso, pero en la práctica seguían con comunicaciones abiertas y podían ser avisados para acudir a un servicio urgente. Durante años, los tribunales entendieron que esa hora debía ser tiempo de presencia retribuido, porque el trabajador no desconectaba realmente.
Más tarde, la empresa pactó con la administración sanitaria la posibilidad de desconectar totalmente las comunicaciones durante la comida y, con ese cambio organizativo, impulsó una modificación sustancial de condiciones de trabajo (MSCT) para que la hora de comida pasara a ser descanso no retribuido y se fijara un día de descanso adicional cada tres semanas.
Los sindicatos impugnaron la medida alegando: vulneración de derechos fundamentales, fraude para evitar sentencias anteriores y trato discriminatorio.
- Atención. Si en tu empresa existe pausa formal, pero en realidad el personal sigue pendiente del teléfono, emisora o WhatsApp de guardia, el conflicto de fondo es muy parecido, aunque tu sector no tenga nada que ver con las ambulancias.
¿Qué dice el Tribunal Supremo?
El Supremo traza una línea muy nítida:
- Pausa de comida = tiempo de descanso. Solo cuando la empresa garantiza una desconexión total y real:
- El trabajador puede apagar comunicaciones o no estar localizable,
- Dispone libremente de ese tiempo,
- No se le puede exigir atender avisos durante la pausa.
- Pausa de comida = tiempo de presencia retribuido. Siempre que la desconexión no sea completa o exista la expectativa de ser llamado, aunque el trabajador no esté realizando trabajo efectivo. En ese caso, el tiempo debe pagarse conforme al convenio (como presencia o similar).
El Tribunal añade algo importante: la empresa puede reorganizar el servicio y pasar de un modelo «siempre localizable» a un modelo «pausa real sin conexión», siempre que lo haga por los cauces del art. 41 del Estatuto de los Trabajadores (ET), negociando y justificando la medida.
- Atención. Si la empresa dice que la pausa es descanso, pero en la práctica el trabajador no puede desconectar del todo, el riesgo es claro: un juez puede calificar ese tiempo como presencia retribuida con reclamación retroactiva de cantidades.
¿Había vulneración de derechos fundamentales o fraude?
Los sindicatos defendían que la empresa había utilizado la modificación sustancial para vaciar el contenido de sentencias anteriores que reconocían la hora de comida como presencia pagada. El Supremo, sin embargo, entiende que:
- La empresa cumplió primero las sentencias,
- Extendió el reconocimiento a toda la plantilla,
- Obtuvo autorización de la administración para organizar el servicio de manera distinta,
- Inició un periodo de consultas con el comité de empresa, aportando documentación y negociando.
Por eso concluye que:
- No hay vulneración de la tutela judicial efectiva ni de la garantía de indemnidad.
- No aprecia discriminación entre quienes demandaron y quiénes no.
- La modificación sustancial, tal y como se articuló, puede considerarse justificada.
Atención. La sentencia no abre la puerta a usar la MSCT como «atajo» para dejar sin efecto fallos judiciales: lo que admite es el cambio cuando hay una reorganización real, documentada y negociada de buena fe.
¿Afecta a otras empresas?
Más allá del sector sanitario, la doctrina es fácilmente trasladable a:
- servicios de emergencias,
- seguridad privada,
- transporte y logística,
- guardias técnicas o de mantenimiento,
- cualquier puesto en el que el trabajador «esté de guardia» durante parte de la jornada.
Algunas ideas clave:
- Si la empresa quiere que la pausa sea descanso no retribuido, debe poder demostrar que existe desconexión completa de las obligaciones laborales.
- Si, por el contrario, el trabajador sigue «en la onda», con obligación de responder en caso de aviso, ese tiempo se convierte en tiempo a disposición y entra en la categoría de presencia o trabajo efectivo, según convenio.
Atención. La frase «si pasa algo, te llamamos» durante la comida, sin más matices ni protocolo de desconexión, puede ser suficiente para que un tribunal entienda que el trabajador no está descansando, sino en disponibilidad y, por tanto, haya que abonar ese tiempo.
Desconexión real
Toda la sentencia gira alrededor de esta idea: no basta con llamar «descanso» a la pausa, tiene que parecerlo y serlo. Para que una asesoría o empresa pueda defender que la hora de comida es descanso de verdad, conviene:
- Protocolo por escrito:
- Instrucciones claras sobre apagado o desconexión de dispositivos.
- Indicación expresa de que durante ese periodo no están a disposición de la empresa.
- Coherencia operativa:
- Que no haya instrucciones contradictorias del tipo «estás de descanso, pero si te llamo, coge».
- Si por necesidad del servicio se interrumpe el descanso, esa interrupción debe tratarse como tiempo a disposición retribuido.
- Prueba documental:
- Comunicaciones a la plantilla, correos, protocolos internos, acuerdos con el cliente principal (en caso de contratas).
- Todo lo que permita acreditar, llegado el caso, que la empresa ha organizado el trabajo para que la pausa sea real.
Atención. Si la empresa declara sobre el papel que la pausa es descanso, pero sigue utilizando ese tiempo como «colchón operativo» para atender picos de trabajo, está generando un conflicto perfecto para un conflicto colectivo o reclamaciones masivas de cantidades.
Recomendaciones
Desde una perspectiva práctica, nuestra recomendación es:
- Revisar convenios y acuerdos internos para ver cómo se define el tiempo de presencia, el descanso y las pausas.
- Comprobar si en la realidad diaria la pausa para comer se vive como descanso real o como disponibilidad encubierta.
- Si se quiere pasar de un modelo a otro, articularlo vía negociación (art. 41 ET) y no de forma unilateral improvisada.
- Documentar bien cualquier protocolo de desconexión, especialmente en empresas con contratas de servicios esenciales.
- Valorar el impacto económico de calificar la pausa como presencia retribuida y, si procede, ajustar cuadrantes y plantillas.
Pueden ponerse en contacto con este despacho profesional para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.
Un cordial saludo,
José María Quintanar Isasi